Film The Freak

Documentales sobre frikis y Reality Shows interesantes

Reality: Road Wars

Posted by MajorFreak On June - 11 - 20081 COMMENT

En el submundo de programas derivados de Cops, reality shows que se nutren de grabaciones policiales reales, brilla con derecho propio Road Wars. Se trata de la versión británica del típico programa de policías, pero bien hecho y con algunas peculiaridades que lo hacen muy entretenido.

El programa se introduce en patrullas de policía del área de Thames Valley mientras recorren las distintas poblaciones en busca de choricillos y conductores sin seguro. Y la verdad, dado la decadencia que se ha instaurado en muchas zonas del Reino Unido, nunca les falta trabajo. Siempre hay algún ‘chav’ en un opel astra tuneado que sale por patas ante la llegada de los polis. O algún traficante en chandal Kappa y con gorra a juego que intenta deshacerse de algunos gramillos justo antes de ser cacheado.

Lo mejor del programa es sin duda su voz en off. Una voz en off macarrónica, con un acento medio cockney que podría perfectamente estar sacada de una película de Guy Ritchie. Para los que no le conozcais, Ritchie, además de ser el maridísimo de Madonna, es un tipo que ha hecho muchas películas insoportables… y dos entretenidísimos títulos llamados “Lock, Stock and two smoking barrels” y “Snatch”. Si las habéis visto comprenderéis de que rollo va Road Wars. Porque la verdad es que en cada capítulo hay infinidad de personajillos del white trash suburbano británico, lo que convierte la serie en muy entretenida.

Otro punto a su favor es que la realización es muy intensa, con las cámaras en movimiento y no únicamente empleando las ‘dashboard cams’ de la poli americana, que la mayoría de las veces no permiten ver la escena con detalle. Algunas de las intervenciones policiales te meten de lleno en la acción, y a veces te olvidas de que se trata de un reality algo carroñero y acabas disfrutándolo casi como una película.

La verdad es que poco más hay que decir, pues el género no da para grandes análisis intelectuales. Se trata de puro entretenimiento voyeur y rastrero para las noches insomnes. Pero con mucha decencia y sin esos despliegues de exaltación de la violencia fascista tan habituales en los programas homólogos de EE UU. Entretenido

Nota: Aquí he encontrado un link un poco raro con enlaces a algunos capítulos en formato mp4.

Y aqui está el canal youtube de Road Wars

Documental: Les Maitres Fous (1955)

Posted by MajorFreak On June - 4 - 20084 COMMENTS

Documental, La Africa chunga

Recuerdo hace casi dieciseis años… volvía yo algo afectado tras una larga noche madrileña e hice lo que cualquier chaval afortunado con acceso a parabólica haría en aquella época: enchufar la MTV para hacer un chill out en toda la regla en casa. En esto que se me ocurrió, bendita la hora, hacer zapping hasta Arte. Si, ese canal con un montón de documentales, pelis para gafapastas y otros programas rarunos. Lo que encontré me afectó al cerebro mucho más allá de lo razonable y dejó secuelas aún irreparables.

Y es que en ese momento la cadena franco alemana estaba emitiendo un documental del que no pude ver el nombre, pero que se me quedó grabado a fuego como una pesadilla inducida por ácido o alguna otra sustancia no recomendada por Santi Santamaría. Una pesadilla africana, más cerca del candomblé que de las matanzas de Rwanda y Sierra Leona. Pero casi casi tan terrorífica a ojos de un adolescente impresionable como yo.

Años después supe que el documental se llamaba Les Maitres Fous (Los jefes locos) y pertenecía a un documentalista francés de culto llamado Jean Rouch. Rouch grabó en Ghana en 1955 este espeluznante retrato de la vida secreta de una secta llamada Hauka, cuyos miembros se reunían una vez al año en un ritual macabro, una locura colectiva inducida por la droga que cualquiera diría que se trataban de zombies sacados de los extras de 28 Días Después.

La cuestión es que una serie de hombres normales, se reunían en un lugar de la selva para ponerse hasta el ojete de una droga autóctona. Los efectos, entre la cocaina y la belladona, llevaban a estos buenos paisanos a empezar a echar espuma por la boca, deambular espasmódicamente de un lado a otro creyéndose locomotoras y a participar de un teatro brutal y macabro en el que los participantes destrozaban la realidad tardocolonial de la época.

La droga es mala, amigos

Cada participante adoptaba en este rito brutal un papel caricaturizado de las figuras mas prominentes de las entidades coloniales. El jefe militar, el gobernador, los ricos explotadores… Cada estamento recibía en esta macabra representación, más propia de Buñuel que de los docus gafapastas de cerocomasietes barceloneses, una despiadada crítica en una pantomima grotesca, salvaje y violenta en la que no faltaba de nada. Desde las citadas carreras de los locales con los ojos inyectados en sangre y gritando como posesos, hasta una magnífica escena inspiradora de holocausto canibal donde estos simpáticos cómicos desmembraban y devoraban crudo a un infortunado can que rondaba por allí. Todo ello revestido de la vacua y pervertida ceremoniosidad de los británicos explotadores, que degustaban té importado en tazas de porcelana mientras alrededor no había más que miseria y sufrimiento.

En realidad el documental es una locura tremenda, y poco puede extraer uno sobre la condición humana, porque los protagonistas van tan pasados de todo que cualquier parecido con un ser humano es pura coincidencia. Pero sirve de fascinante ventana a esa época donde se fraguaba el fin del colonialismo africano, desde el punto de vista de la población autóctona. Es un particular Viaje al Corazón de las Tinieblas donde África alcanza una necesaria y visceral catársis, en un espasmódico movimiento reflejo de una sociedad que se había visto sometida y saqueada durante muchos años. 

Recomendable si tienes un estómago fuerte. 

 

Documental: Checkpoint (Machssomim) – 2004

Posted by MajorFreak On May - 28 - 2008ADD COMMENTS
Caratula Checkpoint

Caratula Checkpoint

Como mola odiar a Israel, ¿verdad? Qué tendencia tiene Europa de autofustigarse y alinearse abiertamente con el oprimido pueblo palestino, martir de todas las guerras y víctima del sionismo radical, transmutación mediterránea del nazismo de la mitad del siglo XXI. Pero hay mucha gente que olvida que Israel, con toda su parafernalia militar y sus apabullantes despliegues bélicos, es una democracia a pesar de todo. Y por eso de Israel provienen algunos de los documentales más reveladores de la realidad Palestino-Israelí, más allá de la visión fascistoide de los colonos y del “Paliwood” palestino (máquina propagandística palestina para la internacional buenrollista). Uno de estos documentales es “Checkpoint“. 

“Checkpoint” (Yoav Shamir, 2004) es una película sobre los puntos de control que separan a Israelies y Palestinos. Estos puestos de control son lugares de máxima tensión, armas políticas de primer orden empleadas por los distintos gobiernos de Israel para llevar el ritmo de las conversaciones de paz, o para imponer castigos a la población palestina. Es en estos puestos donde Israel aprieta el puño cuando algún quinceañero con el cerebro lavado vuela su carga de dinamita en plena pizzeria de Jerusalem, o en una discoteca de Tel Aviv. Y sin embargo, los encargados de evitar cualquier ósmosis entre los dos pueblos enemigos son igualmente quinceañeros barbilampiños. Adolescentes que cargan con armas automáticas y que en realidad están más preocupados de ligar a sus jamonas compañeras de armas que de la compleja política de medio oriente.

 

Checkpoint, de estilo sobrio y sin manierismos de escuela de bellas artes, recoge escenas cotidianas en varios puntos de control del territorio de Israel. Allí, los soldados de las fuerzas armadas israelies pasan el tiempo entre bostezos, bromas burdas y el miedo al otro… es decir, al palestino. En realidad son chavales que solo cumplen con su servicio militar de tres años, un muermo de primer orden, que a menudo les lleva a ser empleados como herramienta de represión contra los palestinos. 

En estas fronteras interiores, se cristalizan todos los miedos y tensiones, la desconfianza y el desconocimiento mutuo que realmente anidan en el conflicto de nunca acabar. En realidad los jóvenes soldados israelies no tienen nada contra los palestinos, que han de cruzar por dichos puestos para ir al médico o para dar los últimos toques en la organización de su boda. Pero a menudo estos mismos soldados se ven obligados a instaurar toques de queda, cierre de fronteras y otras decisiones políticas de castigo para fustigar a los ya de por sí dispersos vecinos. 

Todo es un gran absurdo, una incronguencia de primer orden que desemboca en el odio acumulado entre dos pueblos, en el miedo a la violencia. Y el documental tiene el gran acierto de mostrar eso y mucho más. Desde el histriónico anciano palestino que en un inglés oxidado suplica a un joven soldado que le pegue un tiro en el pecho, hasta los piropos que los militares israelies dedican a las preciosas estudiantes palestinas que se dirigen a la universidad de Belén, pasando por el ridículo buenrollismo de un pacifista judio que se niega a ser fotografiado junto a los jóvenes militares por portar armas. 

Checkpoint es un collage, una colección de pequeños momentos no relacionados entre sí, pero que dan una idea muy buena de por qué la paz parece no llegar al medio oriente. Un documento interesante, a veces desternillante, que demuestra que en Israel coexisten ideologías muy diferentes: desde el extremismo sionista que gusta alardear de su fuerza, hasta la apertura intelectual suficiente para la realización de este tipo de películas autocríticas y abiertas de mente.

 

Documental: Balseros (2002)

Posted by MajorFreak On May - 9 - 2008ADD COMMENTS

Cuando las mentes aberrantes detrás de Film The Freak hacemos documentales (que los hacemos, y pronto lo demostraremos) tenemos una máxima. “Sigue a varias personas durante el tiempo suficiente con la cámara, y la probabilidad de la vida de uno de ellos se convierta en algo extraordinario crece hasta el infinito”. Esto, llevado al paroxismo, es lo que hizo Michael Apted con su magnífica serie de documentales “The Up Series”, de la que ya hablaremos en un próximo post. Pero sin llevarlo al extremo, unos directores españoles lograron en 2002 crear una obra maestra del arte documental, llamada “Balseros“.


Balseros fue nominada en 2004 para los oscar en la categoría de mejor documental, pero sucumbió ante la sobriedad y maestria formal de Errol Morris y su “The Fog of War”, del que ya hemos hablado de pasada. El documental comenzó a gestarse en 1994, cuando TV3 mandó a un equipo para grabar la crisis de los balseros de Cuba, cuando el amigo Fidel permitió durante un tiempo la salida de cubanos de la isla en dirección a Guantánamo (que está en la propia isla, pero que es una base donde EE UU lleva a todos los supuestos terroristas islámicos). En realidad Fidel quería únicamente tocar un poco la moral a un recién elegido Bill Clinton, pero los cubanos cegados por el sueño americano se lanzaron en masa al mar en una versión bastante freak de las pateras.

La cuestión es que el equipo español decidió seguir con una cierta periodicidad la vida de una serie de cubanos que se echaron al mar. Y dieron con petróleo. Porque lo que empieza como un típico reportaje que informa de manera aséptica y con un cierto toque “social”, acaba como el rosario de la aurora. Pero a lo bestia.

Paul Auster ya decía en “Trilogia de Nueva York” que a la gente le gusta creer que si uno pinta la trayectoria de su vida en un papel se verá una linea más o menos recta hacia la felicidad. Lo cierto es que esta trayectoria suele ser de todo menos recta, con cambios de sentido bruscos y bastante enmarañada. Y qué certera resulta esta visión cuando uno ve lo que les sucede a los balseros que lograron su sueño de pisar EE UU. Acaban todos hechos unos freaks de primer orden, salvo un par de honrosas excepciones. Desde luego, si hubieran podido ver lo que les deparaba la vida, a buen seguro que no se habrían jugado la vida en un bote inmundo en un mar infestado de tiburones.

Pero claro, cuando uno ya está en lo que está, es muy difícil pensar en cómo podría haber sido todo si no hubiéramos tomado una decisión. Desde luego, a nadie le gusta cuestionarse si su vida es un fracaso. Es mejor tirar hacia adelante sin mirar atrás, asumiendo que “esto es lo que hay”.

Y esta es la gran victoria de Balseros. Lo que podía haberse quedado en el típico ejercicio perrofláutico de documental social, el típico ejercicio babosoide de contar “historias humanas”… se convierte en un arma de destrucción mental de primera categoría. Las cuestiones que se nos plantean son profundas, dolorosas. Es un documental incómodo, que elude el buenrollismo en la mayor parte del metraje. Y proviniendo del área de influencia de Barcelona, fuente inagotable de pajas mentales en documentales estilo “En Construcción” donde la estética prima sobre el contar historias, es una doble victoria.

No os lo perdáis por nada del mundo.

Documental: For All Mankind (1989)

Posted by MajorFreak On May - 5 - 2008ADD COMMENTS

Hay documentales que nos acercan historias pequeñas y remotas, pero que como los cuentos de Chejov, tienen algo para todos y cada uno de nosotros. Hay otros documentales que hablan sobre historias por todos conocidas, pero de las que realmente no sabemos nada. For All Mankind es un ejemplo claro de estos últimos. ¿Quién no sabe de las misiones Apollo a la luna? Y sin embargo, la visión que la mayoría de nosotros tiene es una visión oficialista, fijada en el imaginario colectivo como una serie de estampas fotográficas que ya casi no dicen nada. 

For All Mankind destroza esas estampas bidimensionales, esas imágenes clichés y devuelve todo el contenido emocional a una de las últimas grandes aventuras realizadas en nombre de la humanidad (signifique esto lo que signifique). Y lo logra con una factura absolutamente perfecta, en la que nada sobra y nada falta. 

El director, Al Reinert, se estrenó cinematográficamente con esta obra magna. Con un acceso total a material de archivo fascinante y a los astronautas de las distintas misiones Apollo, Reinert recompone un viaje a la luna, desde las horas de tensa calma antes del despegue hasta la reentrada a la atmósfera. Y lo hace con una belleza formal difícil de describir. Las imágenes son de una fuerza tan poderosa, que los larguísimos planos poco a poco van ejerciendo un efecto hipnótico sobre el espectador.

No es ajena a esta majestuosidad la preciosa banda sonora compuesta por Brian Eno y Daniel Lanois (productor de U2, Bob Dylan, Peter Gabriel…). Los acordes se mantienen de forma casi minimal, con algunas figuras de piano marca de la casa Eno… De vez en cuando, alguna canción country que los propios astronautas escucharon durante su viaje devuelve al film a la realidad, para enseguida volver a zambullirse en el ritmo pausado y ensoñador.

Lo mejor del documental, sin embargo, son las intervenciones en off de los distintos astronautas. En ningún momento aparecen hablando a cámara, como en una entrevista convencional. Son sus voces, lejanas y sin identificar, casi provenientes del espacio, las que van relatando de una forma totalmente humana lo que significó el viaje para ellos. Algunos hablan de sensaciones como la ingravidez. Otros hablan de los sueños que tuvieron durante su estancia en el satélite. Todos intentan transmitir ese sentimiento de grandeza y fragilidad que les infundió nuestro planeta, la Tierra.

En un momento dado, las imágenes tomadas desde la nave espacial orbitando la tierra se superponen con la voz de un astronauta relatando como al pasar por un África sumido en la oscuridad, se dio cuenta de que se veían las enormes hogueras que los hombres encendían en medio del desierto. Y que eso le había conmovido totalmente.

Es difícil transmitir lo lejano que se encuentra For All Mankind de cualquier otro documental sobre la carrera espacial que hayáis visto. Es una obra de arte, el mejor tributo que se podría hacer a ese esfuerzo descomunal que se hizo hace casi cuarenta años y que hoy nos resulta lejano y muerto en el tiempo. Pero realmente se trata de una historia absolutamente fascinante y que merece la pena conocer, porque emociona hasta lo más profundo.

Documental: Mr Death (1999)

Posted by MajorFreak On April - 15 - 20081 COMMENT
Caratula Mr Death

Caratula Mr Death

Errol Morris es un director de documentales que hace unos cuatro años logró un oscar por su entrevista-documental “The Fog of War – Eleven Lessons from the Life of Robert S. McNamara“, un documental en el que Robert S. McNamara, secretario de defensa de EE UU durante la guerra de Vietnam, extraía conclusiones muy duras sobre la guerra y sus implicaciones morales.

Mr. Death: The Rise & Fall of Fred A. Leuchter Jr.” es el séptimo documental de Morris, y se centra en la figura enigmática y estremecedora de Fred Leuchter, un personaje gris y anodino que ha construido su carrera profesional en torno a las salas de ejecuciones de EE UU.

Allí, ya sea reparando sillas eléctricas como diseñando nuevas máquinas para la muerte asistida, Leuchter se siente un semi-dios, competente y diligente, el mejor en su área. 

Pero un día la vida aburrida y rutinaria de Leuchter da un vuelco de 180 grados. Un revisionista neonazi está siendo juzgado por negar el holocausto de los judios. El nazi decide recurrir a Leuchter, especialista mundial en métodos de ejecución incluidas las cámaras de gas, para realizar una investigación en los campos de concentración donde supuestamente murieron millones de judios y apoyar así sus declaraciones revisionistas.

A partir de ahí, empieza la locura. Leuchter tuvo a bien portar consigo una cámara de vídeo con la que grabó su “expedición europea” en busca de una respuesta a la pregunta de si las cámaras de gas existieron o no. Las imágenes del bizarro grupo de yankees en la aventura de su vida es hilarante, pero acto seguido las imágenes de estos mismos freaks recogiendo muestras a golpe de martillo en plenas cámaras de gas hiela la sangre.

El montaje, la maravillosa iluminación, las imágenes recurso grabadas para crear aún más atmósfera, logran un resultado espectacular. Pero son realmente las entrevistas, montadas y espaciadas de forma que cada frase suene pausada y contundente, las que suponen una victoria del periodismo y el cine. Desde el propio Leuchter, en su aterradora postura de “yo solo soy un mandado”, hasta la ex mujer del mismo, las entrevistas son de una calidad tal que logran estremecer al espectador en numerosas ocasiones.

Es Mr Death una película cercana a la perfección. Un documental que transpira calidad y que cuenta una historia fascinante con varias lecturas a varios niveles. El humano, el moral, el político. Sin duda uno de los cinco mejores documentales que he visto nunca, por contenido, personajes y ejecución.     

A mi la guardia civil

Posted by MajorFreak On April - 13 - 2008ADD COMMENTS

Un borracho friki con pinta de pedófilo del Raval avanza amenazante sobre un comedido reportero. Al final, desiste y pide ayuda de la institución patria por excelencia al grito de “A mi la guardia civil”. Una visión espantosa que sólo se puede ver en las calles de un país tan intrínsecamente surrealista como es ESPAÑA! (todos en pie, la mano al pecho, mentón al aire y ojos vidriosos de orgullo… AR!!!). Estos son los micro documentales que a mí me gustan.

Documental: Who Killed the Electric Car (2006)

Posted by MajorFreak On April - 2 - 2008ADD COMMENTS

whokilled1
Who killed the electric car es uno de esos documentales típicos y tradicionales que a mi personalmente no me apasionan. Este tipo de películas sólo se sostienen si cuentan algo realmente interesante de una forma impecable y con un cierto gusto.

Who Killed the Electric Car relata el estrepitoso fracaso de una iniciativa que podría haber cambiado muchas cosas en el panorama energético y medioambiental. Esta iniciativa fue una ley dictada por el estado de California a principios de los 90 que exigía a los constructores de coches que un porcentaje mínimo de los vehículos vendidos debían estar propulsados por electricidad. A cambio, el Estado creó la infraestructura para recargar las baterias, una operación que costó muchos millones de dólares.

General Motors fue uno de los primeros en producir un modelo completamente eléctrico, el EV1. Este modelo se ganó una base de fans incondicionales, que descubrieron que eléctrico no significaba aburrido. El coche era un auténtico placer de conducir, y a pesar de un diseño retro modernista algo discutible, sus usuarios estaban más que encantados.

Hasta ahí todo muy bonito. Pero de repente, el lobby energético empezó a actuar con sus métodos marrulleros de siempre… hasta que consiguieron que se cargaran el proyecto totalmente. Los vehículos, que estaban en mano de los usuarios mediante contratos de leasing, fueron retirados a la fuerza a pesar de las insistentes demandas de los conductores para comprarlos y mantenerlos en su poder. Eran coches completamente nuevos y sin ningún problema, y la industria prefirió quitarlos de la circulación… ¡y destruirlos!

Realmente la historia es muy interesante y pone los pelos de punta al comprobar lo miserable de las prácticas corporativas de las multinacionales. La película resulta así un curioso y bien documentado toque de atención sobre el marasmo de corrupción que es el capitalismo moderno, que por mucho que predique las bondades de la competencia, no duda en actuar como un animal feroz contra aquellas propuestas que cuestionen el status quo de las multinacionales y del reparto del pastel.

Documental: Jesco White, the dancing outlaw

Posted by MajorFreak On March - 23 - 2008ADD COMMENTS

Jesco White es un personaje mítico. Auténtico y justo heredero del espíritu redneck y white trash de lo más profundo de EE UU, Jesco es un desastre vital andante. Vive en una cochambrosa caravana en los Apalaches con su amor, un monstruo ruidoso y grasiento mucho mayor que él, con el que mantiene constantes y violentas broncas. Pero Jesco es una estrella. Desde su mirada entrecerrada hasta su grasiento tupé de pelo negro, todo transmite una fuerza algo incontrolable. Una fuerza capaz del bien y también capaz de la locura más abyecta.

Y aunque Jesco siempre se anda metiendo en líos, dentro de él late una pasión sin freno por el tap dancing (o claqué) western style. Un baile que aprendió de su padre, al que idolatra por encima de todas las cosas. Desgraciadamente, el padre de Jesco fue asesinado por un vecino en una escaramuza redneck a punta de escopeta. Esa es la realidad circundante de su día a día. Autocaravanas, cerveza, música en sórdidos tugurios y carreras de coches sobre barro.

El documental, dirigido en 1991 por Jacob Young, hace un seguimiento breve a Jesco y su familia. Y nos muestra a Jesco como un dios Jano de dos cabezas, capaz de hablar con sensibilidad exquisita sobre el arte del tap dancing y también de arrearle una buena somanta de ostias a su mujer en un día de resaca. Es un mundo de contradicciones, donde el artista lucha con el lado oscuro de la supervivencia.

Solo hay un momento donde Jesco se encuentra completamente tranquilo. Y es cuando se inclina sobre el micrófono de su cochambroso estudio de paredes forradas con fotos de Elvis. Es en esos momentos de extraña paz cuando se libera de sus demonios y se lanza a cantar versiones en playback de El Rey. Como nota curiosa, destacar que el protagonista se ha agenciado un estrafalario atuendo a lo Elvis que fue literalmente fusilado por Anton Corbijn para el video “It’s No Good” de Depeche Mode. De hecho David Gahan copia en el vídeo hasta los gestos de Jesco.

Sin duda uno de los documentales más sinceros, con menos aspavientos y con un personaje más estrafalario que he visto en mi vida. Una maravilla de 30 minutos que no te dejará indiferente si te eres un coleccionista de “putos amos”.

Una pataica, primo

Posted by MajorFreak On March - 20 - 2008ADD COMMENTS

El ritmo y el arte hechos hombre. Un milagro rítmico vestido de Chandal de Pryca y con una sonrisa que haría palidecer al mismo risitas. ¿De donde viene y adonde va? Preguntas sin respuesta, aún quedan misterios en este planeta azul.

>

About Me

There is something about me..

Twitter

    Photos

    Activate the Flickrss plugin to see the image thumbnails!